6 de enero de 2018

LAUBURU El mayor del mundo, quizás.





El proyecto de dronegrafías no es un trabajo aislado. Se integra en un modo de hacer, en la aplicación del espíritu innovador y de búsqueda constante que me mueve cada día.
Mirar desde el cielo ayuda a encontrar nuevos territorios visuales, lo decía en el texto de la exposición. Y en eso andamos trabajando a más largo plazo el tandem Garay-Yaniz. El primero dibuja y se expresa organizando trazos allí donde se le ocurre, especialista en land-art, "escribe" ahora sobre la arena. Y para verlo, para documentar su arte efímero, no más duradero que el tiempo de media marea, no hay mejor modo que la cámara que vuela.
Mundaka Beach se dibujó perfectamente y así la vimos antes de que el mar la borrara.



El lauburu, símbolo orgánico referente en la cultura tradicional vasca, terminó de tomar formar tras dos horas de trabajo de Rober Garay. Tres horas más tarde las olas del Cantábrico desdibujaban por completo la obra trazada.Ya no existe pero ha sido, probablemente, el lauburu más grandes jamás dibujado nunca en el mundo.









23 de diciembre de 2017

PIRINEOS Montaña Sublime




Ya está en las librerías, también puede pedirse en la web del autor el libro del año: PIRINEOS Montaña Sublime.

Los montes Pirineos constituyen una cordillera única, rica en paisajes impresionantes que han sido recorridos por el autor de este libro durante más de veinte años para lograr en sus páginas un excepcional recorrido visual que hace honor a la excelencia de la propia montaña.
Más de 200 fotografías irrepetibles nos llevan por toda la cadena pirenaica a lo largo de todas las estaciones del año. Obtenidas en lugares y rincones que han exigido en ocasiones caminar durante varias jornadas y largas esperas para conseguir la luz ideal para fotografiar, las imágenes de este libro nos permiten soñar y viajar por todos los macizos e imaginar el periplo de los conquistadores tanto como los pasos de los pirineistas del siglo XXI.

PIRINEOS-MontañaSublime es un libro de autor, elegante y quizás brillante, un libro a contracorriente que propone, contra una sociedad que corre y pasa veloz por el mundo, una mirada lenta hacia la naturaleza de las montañas, poniendo el acento en los momentos de silencio, en la soledad y en el encuentro interior. Y transmite estos valores a través de un relato visual en imágenes que invitan al relax, a mirar y admirar, a detenerse en las sugerencias que emergen desde el plano visual y que se acompañan con textos muy breves pero llenos de alma que trasladan al lector a lugares privilegiados en cada uno de los treinta capítulos del trabajo y recogen también breves anotaciones del cuaderno de campo del autor, fotógrafo y periodista que recorre los Pirineos durante toda su vida; notas íntimas y siempre llenas de pasión.




21 de diciembre de 2017

IMAGINADOR, el minidocumental que cuenta sentimientos y modos de mirar de este fotógrafo andante ha recibido un premio en el festival Documontagna



Así lo comunicaba hace unos días la organización del festival:
The short film “Imaginador (The Visionary)” (2016) is one the winners of Cortomontagna 2017.
The award cerimony will be on December the 17th in Tolmezzo (Italy).

y esta es la sinopsis presentada:

Imaginador (The Visionary), Xabier Zabala A., Spagna 2016
Il film narra la storia di un uomo che non può pensare alla montagna senza pensare alla fotografia, che non trova incanto più grande dell’amanecer (dell’albeggiare) che si può ammirare nella sua grandezza solo dalla cima di una vetta. Quell’immensa bellezza, quel risveglio di colori e di forme deve essere immortalato dall’immagine fotografica affinché possa essere condiviso e rivissuto.
La telecamera segue i passi del fotografo, cattura le sue parole e le sue emozioni con delicatezza e passione; riesce, attraverso l’immagine in movimento, a trasmettere allo spettatore la potenza dell’immagine statica, vita passione e lavoro del protagonista del film.

Quien desee ver el documental puede pinchar en el enlace de la productora BIDEOGRAFIK en vimeo.

30 de noviembre de 2017

DRONEGRAFÍAS en la pared


Porque desde hace dos años un dron forma parte de mi equipo fotográfico, porque pensar y enredar forma también parte de mis inquietudes este proyecto de DRONEGRAFÍAS ha tomado cuerpo de exposición que puede verse hasta el 8 de enero en la Sala Rekalde de Bilbao. La exposición está incluida dentro del programa del BILBAO MENDI FILM FESTIVAL.

Así dice el texto de la presentación del proyecto: 

El término de dronegrafía todavía resulta extraño a los diccionarios y a los correctores de texto pero ya forma parte del vocabulario cotidiano de Santiago Yaniz. Porque ahora entre sus cámaras fotográficas viaja un dron que pone a volar allí donde imagina y puede visualizar una captura gráfica. ¿Fotografía?  Simplemente, dronegrafía.

¿Qué es una dronegrafía? ¿es una fotografía? ¿es una imagen robótica?
¿Quién hace una dronegrafía? ¿el dron? ¿el piloto? ¿el fotógrafo? ¿Está entre las licencias del fotógrafo conseguir imágenes mandando a distancia su cámara sin ver directamente lo que fotografía?

Un nuevo debate se nos propone en dronegrafías.
La visualización mediatizada por una pantalla electrónica y la experiencia fotográfica transformada en un juego de manejo y pilotaje parecen abrir un nuevo campo a la experimentación fotográfica mientras despliegan un universo visual inédito hasta ahora a la vista de los fotógrafos. Pero, casi con seguridad, quienes defienden la fotografía  analógica más tradicional podrían poner en duda la existencia de un verdadero “ acto fotográfico ” en la fotografía con drones. Contra esta cuestión se puede oponer otra reflexión asegurando que el fotógrafo operador de un dron no hace otro gesto que colocar su cámara en la posición acertada para resolver encuadre, composición, luz y  manejar al mismo tiempo punto de vista y exposición. También hay un ejercicio de visualización previo, al modo preconizado por Ansel Adams, que, es verdad, no siempre resulta fértil tras haber puesto en vuelo la cámara.



La cámara que vuela mira más alto que el fotógrafo subido en una escalera, pero también más bajo que una avioneta o un helicóptero. Además puede colarse en el bosque, viajar entre los árboles y mirar de cerca, pero con una perspectiva vertical, casi cualquier cosa. Sus límites están en la pericia del camarógrafo que debe ser además piloto y en las reglas que someten al espacio aéreo a reducidas condiciones y medidas de seguridad. Otro límite son los medios técnicos que impiden al fotógrafo utilizar tantos recursos como dispone en tierra: aparatos de grandes formatos, medios analógicos, exposiciones estáticas...

El dron pone en manos del fotógrafo del siglo  XXI una herramienta interesante y valiosa para explorar territorios visuales hasta ahora imposibles. Más allá del paisaje y de la lectura descriptiva del terreno se puede explorar la corteza terrestre en busca de señales, de iconos, de geometrías y sugerencias emocionales bajo este nuevo ángulo visual.

Dronegrafías es un experimento visual en busca de  nuevos territorios en los que poner una mirada fotográfica. Pero además quiere plantear algunas cuestiones: ¿quién hace una dronegrafía?,  ¿el dron?,  ¿el piloto?,  ¿el fotógrafo?
¿Está entre las licencias del fotógrafo conseguir imágenes mandando a distancia su cámara sin ver directamente lo que fotografía?


Quizás la respuesta a estos interrogantes esté justo en el término empleado para nombrar. Porque no son fotografías, en el sentido clásico del término; tampoco postfotografías en la expresión adoptada por Fontcuberta; quizás, sólo porque lo que hacemos son dronegrafías nos hace falta explicarnos para poder tenerlas en cuenta en un inventario de cultura visual. 




5 de octubre de 2017

Castros, fortificaciones y escenarios de guerra

Caminando sobre las huellas de la historia
(De la introducción al libro "Excursiones a castros, fortificaciones y escenarios de guerra")


Viajamos frecuentemente con prisa y nos limitamos a reconocer en el horizonte, acaso recortando su silueta sobre una colina o una montaña, una ruina, tal vez lo que nos parece un castillo, acaso un torreón que casi nunca identificamos. De esos vestigios en piedra ordenada, de muros que se convirtieron en atalaya, de defensas, apenas elevadas sobre el suelo de tan arruinadas, está la geografía vasca repleta.
Curiosamente, muchas de esas primeras localizaciones que ahora reconocemos como defensivas no fueron mucho más que las primeras organizaciones del hábitat de los vascos, los primeros poblados, los que podemos casi llamar primeros pueblos de nuestros antepasados.
Construidos en los tránsitos de hace casi dos milenios, entre la Edad del Hierro y las primeras incursiones de la cultura de Roma por nuestra geografía, aquellos “castros” se están sacando constantemente del silencio. Sucede por toda Euskal Herria, mientras los arqueólogos intentan desentrañar algunas de esas páginas menos conocidas de nuestro tiempo pasado para saber cómo aquellos vivieron y cómo recorrieron el territorio.

Muchas montañas, tantas colinas como busquemos, están surcadas por muros camuflados, por trincheras que dibujan el relieve insospechadamente. Y debajo de cada una de esas huellas, que en algún momento de vida insegura e incertidumbres las gentes grabaron sobre el terreno, están sepultados muchos episodios bélicos, también en ocasiones mucha sangre derramada. Es ahí donde el paisaje oculta el pasado pero donde vamos a encontrar valiosos pedazos de memoria que parecen esperarnos para relatar a fondo algunos sucesos vividos sobre la corteza de nuestro territorio y para enseñarnos al mismo tiempo lecciones para un futuro en el que la guerra, que siempre parece tan próxima, nunca debiera repetirse.

De nuevo hemos buscado un pretexto cultural para echarnos al campo en busca de naturaleza con historia y memoria. Los caminos que llevan a estos destinos singulares nos llevarán a descubrir excepcionales atalayas por toda la geografía de Euskal Herria a las que se asomaron habitantes muy antiguos, vigilantes y soldados defendiendo fronteras o simples poderes territoriales.




2 de octubre de 2017

REEDITADO




No, no voy a hacer dinero. Esta vez tampoco. Publicando libros de Euskal Herria no se hace dinero. Ni siquiera cuando uno de esos títulos que firmo como autor anuncia su segunda o su tercera edición. Pero esa sí es una buena noticia, más que por la economía, porque la respuesta pública indica que algo habremos hecho bien. En esa lista de reediciones están dos trabajos aún jóvenes: “Rutas por los bosques más bellos” y “Excursiones a nacederos ” y, a decir verdad, no se realizaron sin esfuerzo. Hubo mucho trabajo de gabinete para investigar e indagar sobre aspectos que no estaban publicados, mucho trabajo de campo a lo largo de todas las estaciones del año para tener un completo abanico visual. También hay innovaciones y desmentidos sobre tópicos geográficos o descubrimiento de escenarios inéditos en la bibliografía al uso. No lo voy a negar, también he aprendido, disfrutado, y descubierto aspectos de mi país que no conocía en este recorrido. 
Acostumbro a decir que sólo trabajo en lo que me permite ser un poco más feliz. Lo fui en busca de las aguas recién nacidas y caminando bosques recónditos, fotografiando manantiales, primaveras y otoños, incluso crudos inviernos. Aguas y bosque, bosques y agua se detuvieron en fotos y palabras. Reeditados.

12 de septiembre de 2017

GETXOPHOTeando



Ya ha llegado la cita, Getxo y sus calles, playas y pasadizos históricos conviven con la fotografía en fachadas, escaparates y un sin fin de soportes múltiples. GETXOPHOTO está esperando las miradas de su público. Hemos visto las exposiciones, hemos estado en la Encerrona escuchando a maestras y maestros y compartiendo con ellos momentos y mesa con mantel. Se le nota a la edición de 2017 que bajo el título genérico para tres años de TRANSICIONES está bajo la mano y responsabilidad de Mónica Allende, su lado británico y también su perfil más ligado a la fotografía documental. La narrativa que ha traído este año es muy diversa , interesante y ofreciendo un abanico de posturas fotográficas absolutamente dispares, lo que hace de este GETXOPHOTO 2017 una visita imprescindible.






30 de agosto de 2017

Pastoreo en Sierra Salvada terminado


Segunda parte y grabación terminada. Con trabajo duro, de sol a sol y pico, pasando calor y también frío, en pleno agosto. Con muchas satisfacciones, coincidencias magistrales como una meteorología regalando amaneceres con mares de nubes eternos, con la complicidad entusiasta de los pastores que ya son amigos. Con la esperanza de que las muchas horas de grabaciones y los testimonios vitales recogidos sirvan para montar un documental que, sobre todo, sirva de homenaje y estímulo a esa dura y cada día más difícil tarea del pastor, que alguien definió como "el jardinero de nuestras montañas".

















28 de agosto de 2017

Entre pastores y montañas

















La fotografía se mueve. Se mueve cuando en 25 imágenes por segundo se convierte en formato cinematográfico o videográfico. En un proyecto documental sobre la sierra Salvada y el pastoreo hemos pasado un pequeño equipo técnico varias intensas pero magníficas jornadas de grabación durante los meses de julio y agosto. Con las pastoras y los pastores de la Sierra, pero también con especialistas de reconocido prestigio en la cultura de Ayala, en la etnografía  del pastoreo, en la biología de estas montañas, en el paisaje y geografía del territorio, gentes que saben y cuentan en el documental el qué y el cómo de este oficio en peligro de extinción.

Impulsado por el biólogo Enrique Arberas y puesto sobre guión por el escritor Jose Luis Urrutia, el documental está siendo realizado por el equipo técnico de las productoras JyP Kreaktibos y TAOM. Mi tarea como fotógrafo es la de foto-fija, trabajar el making-off del proyecto, la documentación gráfica del trabajo y también realizar grabaciones con dron de las actividades pastoriles y de los paisajes de la Sierra.